
Como parte del proceso de envejecimiento hay un descenso de los compartimentos grasos que ocasiona la aparición de surcos como el naso geniano y el de marioneta, así como un aspecto de cara cansada.
Los compartimentos grasos no solo se desplazan con el envejecimiento, en ocasiones se pierden cuando adelgazas, especialmente la zona del pómulo. Esto provoca un hundimiento en esta zona, produciendo un efecto de cara más alargada y triste.
Otra de las zonas que requieren reposición suele ser el labio, en ocasiones simplemente por el deseo de darles volumen. En cambio, en otras, cuando son muy delgados o se adelgazan cuando sonríes puede ser una solución para mejorar está situación.
Lo importante cuando se piense en volumen, es buscar armonía. En ningún momento pienses en una cara redonda o abultada, cuando tratamos la zona más profunda, lo que se pretende es dar estructura y soporte a los tejidos más superficiales.
Un beneficio de los rellenos es que nos permite proyectar zonas sin cirugía, como puede ser la zona del maxilar inferior para conseguir una cara más cuadrada; un tratamiento muy demandado en hombres.
Otro de los tratamientos es la proyección del mentón para los casos en el que se encuentra retraído. Además, otro de los beneficios es que podrás reducir arrugas indeseadas y líneas de expresión muy marcadas.


Tu bienestar no es solo apariencia, es una inversión en salud. Porque sentirte bien va mucho más allá de la belleza. Confía en mí y verás como todo puede cambiar.